Una nueva oportunidad

Victor Hugo Pinzón Plaza

Presidente Fundación Ayni Ecuador

aynifund@gmail.com

14 de enero de 2021

El inicio del 2021 nos trae una serie de reflexiones a raíz del turbulento año que ya pasó y los retos que nos plantea para el presente año. La crisis de la pandemia del COVID-19, la crisis económica que resultó de las restricciones globales de movilidad, de la mano de la inestabilidad política dada en este contexto ha impactado ferozmente a los hogares y por lo tanto a las economías familiares. Esta serie de dificultades pueden ser vistas bajo la óptica de un futuro oscuro y poco promisorio, lleno de negatividad e incertidumbre y lo cual se acentúa en la información que se difunde tanto en los medios masivos de comunicación como en las distintas redes sociales.

A pesar de ello, se puede ver esta crisis como una nueva oportunidad. Una nueva oportunidad en función de que se hace necesario replantear lo que venimos haciendo como sociedad a nivel global y local. La reciente toma del Capitolio en Washington es una muestra de que es necesario abordar la actual crisis por medio de acciones constructivas, con propuestas, con acciones que atiendan problemas concretos hacia el mejoramiento de las condiciones de vida de todos como un conjunto, dejando de lado los posicionamientos sectarios que imponen a los demás los propios puntos de vista como verdades absolutas. El conflicto no es la salida a la crisis.

Sin embargo el disentir, dialogar, consensuar y llegar a acuerdos sobre lo que importa en la actual situación es parte del camino que puede llevarnos como humanidad a la construcción de respuestas a las diversas crisis. Más allá de ahondar en las falencias de los modelos políticos se requiere de una disposición abierta para entender los problemas y generar soluciones al corto, mediano y largo plazo. Una perspectiva de futuro que haga que los sueños se vuelvan metas las cuales podamos alcanzar de manera conjunta. Si hay un enemigo común ese es el individualismo que se alimenta con la indiferencia. Voltear los ojos hacia adentro, como lo proponen los mamos, los líderes espirituales de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta en la costa caribe colombiana, es parte del camino de reconocernos como individuos y a la vez parte de la colectividad en relación directa con el planeta, con la tierra como agente vivo que nos procura la posibilidad de vivir y existir.

El fin que nos debe vincular como seres humanos es la unidad. No la unidad que nos hace iguales ante el mercado, no. La unidad en medio de la diversidad. Lo sucedido en el Capitolio demostró lo frágil que puede ser cualquier democracia y sociedad ante la división y los radicalismos que nos llevan al abismo de la indiferencia, de las imposiciones y de las mentiras. Es muy relevante el mensaje que envió Arnold Schwarzenegger a los ciudadanos estadounidenses (disponible en YouTube) con la espada de Conan el Bárbaro en sus manos: las mentiras y posiciones extremistas que nos dividen llevan a una sociedad a su propia autodestrucción, y así como se forja y templa una espada, la democracia debe fortalecerse a partir de todas estas crisis y debacles que enfrentamos en estos tiempos turbulentos.

Este proceso no sólo es social y político. Es tanto social como espiritual. Social en el sentido que nos convoca a todos como actores de un escenario compartido llamado planeta tierra, y espiritual en función de la relación que tenemos con la tierra y con nuestros semejantes. Es ineludible mirar adentro y al lado, apoyar a quienes más lo necesitan, dar la mano al adulto mayor, a las personas con necesidades especiales de educación y de vinculación laboral por los diferentes tipos de discapacidad que puedan presentar; brindar a los jóvenes espacios de crecimiento personal y de desarrollo humano que les permita forjar proyectos de vida al margen del alcoholismo, la adicción a las drogas y la vinculación a pandillas y bandas delincuenciales. Poder establecer espacios de integración para niños y niñas donde no sólo se les forme para el mercado laboral sino que aprendan a pensarse como parte del mundo y puedan soñar con un futuro posible desde sus propias capacidades, habilidades y destrezas. Es fundamental abrir espacios a las mujeres como parte de la reivindicación histórica que les debe garantizar equidad en cuanto a participación, generación de ingresos y cese de la discriminación. De la misma manera la inclusión económica de los grupos en condición de pobreza extrema debe ser nuestra prioridad para establecer una sociedad más justa donde se acceda a fuentes de empleo y de ingresos hacia el mejoramiento de la calidad de vida.

El desarrollo no solo debe ser sostenible sino debe humanizarse para que podamos cultivarnos como sociedades cada vez más inclusivas, creando oportunidades para la construcción del presente con visión del futuro que queremos.

Comenta esta entrada

Esta entrada tiene un comentario

  1. Stephan Widmer

    Sehr gut

Comentarios cerrados.

¿Quiénes somos?

Somos una organización social de ciudadanos, técnicos y profesionales, hombres y mujeres preocupados por el mejoramiento de las condiciones de vida para los segmentos de la población que se encuentran en situación de vulnerabilidad. El sueño de contribuir a la construcción colectiva de un mundo mejor, nos ha llevado a concebir la idea de que el desarrollo, podemos cultivarlo: podemos cultivarlo a través del fortalecimiento del tejido social; podemos cultivarlo a través del  acompañamiento a aquellos que tienen menores posibilidades de acceso a oportunidades y derechos; y podemos cultivarlo a través de la adaptación de los mecanismos tradicionales del desarrollo a las condiciones actuales del territorio en el contexto social y cultural ecuatoriano. Tal tarea sería imposible para un individuo. Es por esto que la Fundación Ayni Ecuador se ha propuesto la tarea de trabajar en conjunto con organizaciones sociales y comunitarias, entidades públicas, empresas del sector privado, colectivos ciudadanos, individuos, y con cualquiera que desee aportar al mejoramiento de las condiciones de vida de aquellos que son más vulnerables ante las condiciones desfavorables y flagelos de la sociedad.  

Sígeme en Facebook

Suscríbete a nuestras noticias

Respetamos su privacidad

Translate »
×
×

Carrito